48 horas en Copenhague

 

Nyhavn 1

 

A los que vivimos en tierras cálidas, tan cálidas como puede ser Murcia, nos asusta ver en el mes de agosto, unas mantas de forro polar reposando en el respaldo de los sillones de un bar. Si están ahí será porque son necesarias en esas noches frescas de verano. En temporada de invierno danés, mejor no pensarlo.

No es de extrañar que la palabra que defina la felicidad de un danés y por extensión de un copenhagués sea el hygge ( pronunciado  ju-ga ). O lo que es lo mismo: estar calentito y confortable delante de una chimenea; con ropa cómoda y cálida bebiendo una tacita de vino caliente con azúcar y especias (mejor sería con un vino o cerveza, digo yo). Es su state of mind. No sólo relacionado con el invierno sino entendido como una actitud ante la vida. Imagino que será algo así como el “estamos tan a gustito” . Y dicen que es su secreto de la felicidad. Hemos comprobado que es verdad, al menos en lo que respecta al nivel de servicios en hoteles y restaurantes. El trato es natural y exquisito.  Se desprende buen rollo también cuando están trabajando.

Copenhague 2

Copenhague es la ciudad ideal para un fin de semana (mejor si tiene cuatro días). De tamaño asequible para caminar. Ciudad ideal para conocerla en bici; si alquilas una tendrás todas las facilidades pero has de ser muy hábil para no interrumpir el trasiego de nativos que van a toda velocidad por todos los carriles bici. Te lo recriminarán. Aquí hay más bicis que habitantes.

Pero fundamentalmente Copenhague es una ciudad de modernos. Todo es de un diseño y un gusto inmejorable. Quitando el reducto de Christiania que continúa anclada en filosofías más trasnochadas, el resto desprende modernidad con estilo.

Para tomar contacto con la ciudad lo mejor es llegar hasta Nyhavn y tomar una barco para ver Copenhague desde el agua. Nyhavn es la postal de la ciudad. Mucho bullicio en bares a lo largo del muelle del canal lleno de veleros antiguos y edificios pintados de colores; supongo que lo de los colores será por dar luminosidad a los muchos días grises que son habituales por estos lares .
El canal fue construido por prisioneros suecos en el s. XVII para facilitar la descarga de mercancías. Hoy es lugar turístico imprescindible. Elige un día soleado para visitarlo, si es que puedes elegir. Apreciarás la diferencia.
Nyhavn -
Cerveza jacobsen
Acércate al canal por la plaza Kongens Nytorv (donde se encuentra el Teatro Real de Copenhague y los almacenes Magasin). Te aseguro que cuando vas llegando los colores de las casas del canal te dejaran la sensación de una atmósfera que no olvidarás nunca.
Cuando te hinches de hacer fotos, siéntate en alguna de las terrazas y tómate una cerveza danesa. Y vive tu propio hygge aunque tengas que pagar 8 o 10 euros por la caña.  Disfruta del momentazo. Después toma un barco turístico. Resulta un paseo muy agradable que te dará una perspectiva diferente y casi completa de la ciudad, la antigua y la moderna, sus barrios y la forma de vida de sus gentes. Disfrutarás mucho en algo más de hora y pico.
Copenhague

Durante el relajante paseo por los canales verás el moderno edificio de La Ópera, el edificio negro de la biblioteca nacional la Den Sorte Diamant, pasarás bajo puentes, verás casas flotantes y te acercarás desde el agua a La Sirenita. Es gracioso ver como los turistas se fotografían al lado de la roca con la figura de esta sirena; ahí permanece después de haber sufrido varios atentados, desde pintadas hasta el robo de la cabeza. Y no te librarás de hacerte una foto ahí. Ya lo verás.

Para ver la otra sirenita deberás ir caminando. Está algo más alejada y más derretida.

La Sirenita
La otra sirenita

Christiania

PLAZA

Un gran paseo por la ciudad para conocer sus sitios más típicos como Rosenborg slot (castillo renacentista con bonitos jardines), Amalienborg ( actual residencia real y del príncipe heredero) , el ayuntamiento, el barrio latino y Christiania para cansarte y hacer como los nativos, tirarte en la hierba de los jardines y disfrutar del buen tiempo.

 

Jardines de Copenhague

Si notas como ruge tu estómago es momento de probar la rica gastronomía de Copenhague. Para picar rápido y seguir paseando lo mejor es una visita al mercado de Torvehallerne (Frederiksborggade, 21), un moderno mercado con puestos con comida preparada delicatesen. Allí además de disfrutar del colorido de los puestos puedes probar el smorrebrod, el sándwich abierto típico danés que es una tosta de pan negro con mantequilla cubierto con ingredientes fríos. Hay gran variedad para elegir. Dejaremos para la noche el disfrute de la nueva cocina nórdica; será una cena lenta y saboreada.

Smorrebrod 1

 

Smorrebrod 2

 

Smorrebrod 3

 

Smorrebrod 4

 

 

Tivoli

Pero antes disfrutaremos de la caída de la tarde en el parque Tivoli. Ambientazo y bullicio en todas las atracciones que ofrece y unos preciosos jardines dentro de este recinto que se estableció en 1843. Teatro, conciertos, atracciones y cantidad de restaurantes hacen que en verano sea una ciudad de diversión dentro de Copenhague. Merece la pena un par de horas por Tivoli.

Hemos preferido para cenar reservar en el restaurante Höst, nueva cocina nórdica dentro del concepto Cofoco, Copenhaguen Food Consulting, es decir, nueva cocina nórdica a precios asequibles. La experiencia fue fantástica. Una delicia de platos muy bien resueltos en sabores y en presentación por unos 50€ por persona.  El postre más que delicioso. Nuestro veredicto fue una estrella Michelin.

Host 1

Host 2

Host 3

Host 5

El disfrute gastronómico puede ser en cualquier café o en cualquier taberna de vinos donde hacen platos muy ricos pero, eso sí , dentro del horario danés. Más tarde de las nueve de la noche las cocinas estarán cerradas.

En uno de esos bares que casualmente tropezamos por la ciudad pudimos probar algo que nos gustó mucho: el Kantarell. Un tipo de hongo que habíamos visto por la mañana en el mercado y que preparan muy rico. De diez.

 

Kantareller

 

Kantareller 1

 

Si dispones de un día más, te propongo aprovecharlo al máximo por los alrededores de Copenhague para visitar Rungsted, Humlebaek y Helsingor. Te aseguro que te sorprenderán. Puedes ir en tren o alquilar un coche que te va a dar más autonomía.

Rungsted se encuentra a escasos  30 km. de Copenhague. Esta localidad costera es la ciudad natal de la escritora Karen Blixen. Aquí se encuentra su estupenda casa museo donde se aloja todo el legado de la escritora. Un paseo inolvidable por su vida, su obra y por un bosque fabuloso dónde se encuentra su tumba.

Tumba de Karen Blixen

Después sigue de ruta hacia Humlebaek. El atractivo del pueblo es el Museo de Arte Moderno Louisiana. Parte de las obras escultóricas se encuentran en un parque al aire libre desde dónde se ve el mar. Dispone de importantes fondos y hacen interesantes exposiciones temporales.

Puedes comer en el restaurante del museo pues tienen un fabuloso buffet que puedes disfrutar en la terraza, rodeada de verde, de obras de arte y del mar.

Museo Louisiana

Y la última etapa llega hasta Helsingor para visitar el castillo de Kronborg escenario de Hamlet. Está construido en el estrecho de Oresund desde donde se puede ver la costa sueca que queda tan sólo a 4 km.

Castillo de Helsingor

 

Una excursión muy apacible para hacer en un día tranquilamente. Pero si necesitas descansar siempre puedes tirarte en un parque antes de seguir de nuevo.

Copenhague -

 

Para conocer más de mi ruta por Dinamarca puedes leer este otro artículo : http://wp.me/p6OdBP-3K

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